Metrópoli


"Intenté llegar pero no lo logré": crónica de un 15 de septiembre diferente

Aunque la seguridad fue rigurosa, cientos de capitalinos lograron burlar los retenes policíacos, pero no todos corrieron con la misma suerte

Adrián Contreras

“Ya es tradición de cada año, con COVID o sin él nosotros vamos a dar el grito”, comenta  Fidel a quien acompaña si hijo y que como es tradición esperan pasar esta noche en la plancha del Zócalo para celebrar un año más de independencia.
Las calles del centro, a diferencia de otros años, se encuentran rigurosamente resguardadas por elementos de la policía capitalina; y es que a diferencia de otros años en donde la gente podía pasar esta noche patria en la explanada del Zócalo de la ciudad, hoy la historia es diferente.

Debido a la pandemia causada por el coronavirus la celebración se llevará a cabo, pero ahora sin la presencia de las personas, aunque ya se había anunciado este protocolo a lo largo de las semana, para algunos esto no es impedimento para disfrutar una noche típica.

“Es tradición familiar venir a dar el grito, ahora por esto del COVID sólo pude venir con mi hijo, uno de mis cuñados es vigilante de un edificio cerca de la explanada del Zócalo, desde ahí vamos a ver el show de luces”, comenta emocionado Fidel y afirma que los filtros policíacos no son un problema, pues siempre encuentra la forma de burlarlos, detrás de él se encuentra una aglomeración de personas las cuales llevan horas intentando entrar.
Desde donceles hasta la calles de 16 de septiembre, los policías han levantado un cerco para evitar el acceso a las personas, el Centro Histórico ha quedado amurallado.

Y aunque con esto prevén evitar los contagios de coronavirus, estos filtros impidieron que Alondra pudiera asistir a su entrevista de trabajo. 

“Quedé sorprendida al llegar al centro, jamás vi que hubiera tantos policías tenía una entrevista de trabajo en la calle de Allende, pero los policías no me dejaron pasar y perdí todo mi día y la entrevista”, comenta angustiada. 
Señala que aunque llegó con una hora de anticipación y explicó sus situación a varios elementos, éstos sólo la ignoraron e incluso algunos se burlaron de ella. 
“La situación actual es muy complicada me urge encontrar trabajo, había esperado esta entrevista por semanas, la policía ni siquiera intentó ayudarme, sólo me dieron la espalda”, remata. 
Son cientos las personas que han intentado atravesar los retenes policíacos pero pocos corren con suerte. Hoy los organilleros que animaban el ambiente al ritmo de las canciones de antaño han desaparecido, en su lugar una grabación constante inunda las calles del centro con la leyenda “Quédate en casa”.

Las cantinas que en otros años se veían repletas de clientes ahora se encuentran cerradas, son pocos los establecimientos abiertos en la zona.

En la explanada los mariachis son pocos, al igual que las cantinas en los alrededores.
"Jamás me toco ver algo así, ni con la influeza pasó esto" , comenta don Andrés, dueño de una de las cantinas de la zona, quien cuenta a Crónica que desde las 12 del día sólo ha teniendo cinco clientes.

Este 15 de septiembre sin duda fue muy diferente al de años anteriores. 

 

Mlrt

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